Reseña del libro Wabi-Sabi: para Artistas, Diseñadores, Poetas y Filósofos
Índice
1. Datos editoriales y argumentación por la que he escogido este libro
2. Biografía del autor
3. Resumen personal
4. Desarrollo de los argumento principales
5. Puntos fuertes desde mi punto de vista
6. Puntos a rebatir al autor, y en que apartado me gustaría ampliar el
tema
7. Bibliografía relacionada
8. Conclusiones
Datos editoriales y argumentación por la que he escogido este libro
ISBN: 978-84-943073-6-2
DLB 2289-15
Se edita en Sd · editions y se imprime en España.
La primera edición fue en diciembre de 1997, la 2ª edición corregida en enero de
2015 y mi libro es la 5ª reimpresión en febrero de 2018.
He adquirido el libro en físico, y lo he escogido debido a que la cultura tradicional
japonesa me atrae y nunca había oído el concepto de wabi-sabi, lo cual me pareció
una oportunidad perfecta para comprender y aprender más acerca de esta cultura.
Biografía del autor
Leonard Koren, escritor y artista, nació en
Nueva York en el año 1948. Se crió y
estudió en Los Angeles, y siendo
adolescente, diseñó y construyo una casa
de té japonesa, con materiales reciclados
a gran escala.
En 1969, con 21 años, co-fundó Los
Angeles Fine Arts Squad, un grupo de
pintura mural, donde hacían trabajos tanto
de manera colaborativa como individual.
Se graduó en UCLA en el año 1972 en
arquitectura y urbanismo, en esta misma
época, entre los años 1972 y 1976, trabajó
creando entornos de baño inusuales y en
1976 fue cuando fundó la revista WET :
The Magazine of Gourmet Bathing, que fue
un éxito y una de las publicaciones de
vanguardia de la década de los 70.
Tras esto empezó a realizar viajes a Japón,
especialmente a Tokio, y escribir sobre la
estética japonesa, en la revista BRUTUS,
donde comentaba el estilo de vida japonés, donde se centró en el concepto de wabisabi.
Después se dedicó únicamente a escribir libros sobre la cultura japonesa, destacando
principalmente Wabi-Sabi: para artistas, diseñadores, poetas y filósofos (1994), que
tiene una segunda parte que le complementa llamado abi-Sabi: nuevas
consideraciones (2015), además de otros títulos como: Jardines de grava y arena
(2000), 13 libros (2001), Arreglando las cosa: una retórica de la colocación de
objetos (2003), ¿Qué significa “estética”? Diez definiciones (2010).
Actualmente reside en San Francisco y sigue escribiendo.
Webgrafía:
· http://www.leonardkoren.com/
· https://en.wikipedia.org/wiki/Leonard_Koren
Resumen personal
“Wabi-sabi es la belleza de las cosas imperfectas, mudables e incompletas.
Es la belleza de las cosas modestas y humildes.
Es la belleza de las cosas no convencionales.”
Así empieza la introducción del libro, que hace referencia a la esencia de lo que es el
wabi-sabi.
El autor nos comenta que el
wabi-sabi es un concepto
difícil de explicar hasta para
los japoneses, y que en
nuestro idioma, el término
que más se acerca es
“rústico”. Habla de las
cosas simples, rugosas, que
proceden de la naturaleza,
hechas artesanalmente con
materiales naturales.
El wabi-sabi siempre ha
estado muy relacionado con
el “arte” de la ceremonia del té japonés, y su historia. Con todos los utensilios y el
espacio arquitectónico, que se usan para preparar esta, estos elementos son los que
conceptualmente más wabi-sabi contienen.
Se nos muestra parte del pensamiento y la cultura japonesa, un modo de vida donde
predomina la sencillez, las cosas imperfectas. mudables e incompletas, que aunque
tengan carisma, no tiene la necesidad de sobresalir o llamar la atención. Es una
estética, que nos invita a analizarnos, a parar un momento, a reflexionar, a poder
apreciar la vida de un objeto, lo efímero que puede ser y la fugacidad de las cosas,
una forma de ver la vida más modesta y humilde.
Desarrollo de los argumento principales
La mayoría de los japoneses no saben describir lo que es el wabi-sabi por tres motivos
principales: el budismo zen es el primero, ya que el wabi-sabi se le asocia a esta
doctrina anti-racional, donde los conocimientos esenciales solo pueden transmitirse
de pensamiento a pensamiento, por ello nunca se la ha dado una definición clara y
objetiva. El sistema iemoto es el segundo motivo, donde grandes familias son las que
controlan el arte y las empresas relacionadas con este, y el concepto wabi-sabi es de
la propiedad intelectual iemoto, y si este concepto exótico se oscurece resulta un
gran reclamo comercial. Por último tenemos el oscurantismo estético, algunos críticos
japoneses, creen que se debe de mantener las cualidades elusivas y misteriosas de
este concepto, que el hecho de que este incompleto es una cualidad inherente al
wabi-sabi.
El wabi-sabi es uno de los atributos más notables de la belleza tradicional japonesa,
su término en nuestro idioma, se acerca a “rústico” en el sentido de simple, sin
artificio, o con superficies rugosas o irregulares.
Este término se compone por dos partes wabi y sabi, wabi alude a lo espiritual, a una
filosofía, mientras que sabi es lo material, el ideal estético.
Si lo comparamos con la modernidad, con obras
que podemos encontrar en el Museo de Arte
Moderno de Nueva York, vemos similitudes, en
cuanto a que ambos se pueden considerar un
sistema estético global, en cambio vemos
muchas diferencias, como si fueran dos estilos
antagónicos, donde el wabi-sabi sería un
cuenco de cerámica gastada, acercándose
siempre a la naturaleza y la modernidad una
caja metálica, que se acerca a la tecnología.
La historia del wabi-sabi comienza con el PreRikyu,
en los tiempos anteriores a Murato
Shuko, cuando lo ideal era lo lujoso, tras esto y
con la llegada de Murato Shuko que fue el
primer maestro del wabi-sabi, empiezan a calar
las ideas de simplicidad, naturalidad y
aceptación de taoísmo y el budismo zen chino,
el wabi-sabi esta muy asociado a la ceremonia
del té, ya que el objetivo de dicha ceremonia
era hacer comprender lo que significa en su
totalidad el wabi-sabi.
Unos cien años después sigue con el Rikyu, cuando aparece Sen no Rikyu, quien lleva
al wabi-sabi a su apogeo, fue un triunfo estético duradero en el cual, la artesanía
indígena coreana y japonesa, se puso al mismo nivel artístico e incluso superior, que
los suntuosos tesoros chinos.
Otros cien años después, con el Post-Rikyu, el arte del té se volvió un aprendizaje
espiritual y transformador, con escuelas de té reglamentadas.
En términos metafísicos, el wabi-sabi sugiere que el universo está en continuo
movimiento de forma constante hacia o desde lo potencial, y que las cosas
evolucionan hacia o desde la nada, donde la nada en sí misma está llena de
posibilidades, de forma que en las representaciones “hacia” son oscuras y apagadas,
mientras que la evolución “desde” tiende a ser más claras y llamativas.
Según los valores espirituales del wabi-sabi, la verdad proviene de la observación de
la naturaleza, los japoneses
aprendieron tres lecciones
observando su climatología,
que es especialmente
adversa. El primero es la
mutabilidad de las cosas, a
la larga, todo se desvanece y
deja de existir. La segunda
es que todo lo que existe es
imperfecto, y cuando la vida
útil se acaba, se estropea, se
vuelve menos perfecto, más
irregular. En tercer lugar no
hay nada completo, todo
está en perpetuo cambio y
transformación, la
finalización o conclusión no
tiene cabida en el wabi-sabi.
Otro valor espiritual, es que la grandeza está en los detalles que nos pasan
desapercibidos y desconocemos, es lo intranscendente, lo efímero, lo oculto y
provisional, para disfrutar del wabi-sabi, hay que pararse, respirar y mirar fijamente.
Además podemos encontrar la belleza en cualquier parte de forma espontánea,
siempre que el punto de vista y el contexto sean adecuados, la belleza es un estado
de alteración de la conciencia, algo que de normal sea considerado feo, en el contexto
adecuado puede ser de excepcional belleza.
En cuanto al estado mental, el wabi-sabi es
una apreciación estética de la fugacidad y
evanescencia de la vida, nos obliga a ver
nuestra propia mortalidad, que provoca una
sensación agridulce, de tristeza y soledad y a
la vez de consuelo, por compartir el mismo
destino que toda existencia. Nos ayuda a
percibir el orden cósmico, ver más allá de
nuestros sentidos corrientes, ver la dinámica
y la mecánica de la existencia.
Moralmente el wabi-sabi aboga por la
pobreza material y la riqueza espiritual,
donde se disfrute de una vida sin trabas
autoimpuestas, y donde haya un equilibrio
entre el disfrute de tener y el de
desprenderse. El wabi-sabi solo es un estado
que solo dura un momento, mientras se
aprecia como tal.
Las cualidades materiales del wabi-sabi, sugieren el proceso natural, con materiales
perecederos donde se ve el desgaste del trato humano y los efectos del paso del
tiempo. Son irregulares, indiferentes al gusto convencional, que muestran el
resultado de la casualidad. Las cosas wabi-sabi son pequeñas y compactas, discretas
y orientadas hacia adentro, que producen una sensación de intimidad. Son objetos
que se aprecian en el uso, no tienen pretensiones de estar en un museo o ser una
obra de arte, aunque tengan presencia. Son objetos toscos, sin refinar con texturas
rugosas y sensaciones táctiles ásperas. Turbios en el sentido de que en cuanto al
color, tiene colores poco definidos donde predominan los grises y los marrones que
se juntan con todos los demás colores. Por último, es simple, sobrio y modesto, son
diseños limpios y sin estorbos pero manteniendo una emoción cálida.
Puntos fuertes desde mi punto de vista
Principalmente me ha llamado la atención el mundo espiritual y moral que rodea el
wabi-sabi, las lecciones que puede enseñar una estética, y el modo de vida que
provoca.
Por otro lado, la definición de wabi y de sabi, con la que he entendido como se
estructura la palabra en sí misma.
Además, la comparación del wabi-sabi con el modernismo, teniendo tantos ejemplos,
me hace comprender mejor el primer concepto, ya que ambos son muy diferentes.
Por último, me encanta el aspecto que tienen las cosas wabi-sabi, la sensación
sensorial que provocan, y el apartado de cualidades materiales me hace imaginar
cómo se verían y como seria tocarlas.
Puntos a rebatir al autor, y en que apartado me gustaría ampliar el tema
Es complejo rebatir al autor, ya que es la primera vez que me adentro en el concepto
del wabi-sabi, además, este libro deja bastante claro qué es el wabi-sabi a muchos
niveles, sin embargo me hubiera gustado saber que repercusión tiene este en la
sociedad japonesa actual, a que escala sigue existiendo, si aún se puede apreciar y
donde lo podemos encontrar si en algún momento viajamos a Japón.
De forma personal, aunque no está
relacionado directamente con el
tema que se trata en el libro, me
hubiese gustado una comparación
con el estilo nórdico o escandinavo.
En mi opinión, creo que comparten
muchas características formales,
como los materiales naturales, la
sobriedad, la funcionalidad y la
sencillez con una sensación cálida,
me hubiese gustado ver un estudio
de en qué se asemejan y en qué se
diferencian.
Bibliografía relacionada
Tras leer el libro, he investigado y varios autores también han escrito sobre el wabisabi,
dando su punto de vista. Estos son:
• “Wabi-Sabi” de Francesc Miralles
• “Wabi-Sabi: El arte de la impertinencia japonés” de Andrew Juniper
• “Wabi-Sabi: El secreto oriental de la felicidad, la belleza y la armonía en el
hogar” de Gottfried Kerstin.
• “Wabi-Sabi: El arte zen de la armonía y el bienestar” de Simon Brown
• “Wabi-Sabi para el hogar: elegancia oriental de lo sencillo y natural” de Pere
Romanillos
• “Wabi-Sabi, relatos” de Teresa Gottlieb
Conclusiones
En conclusión, este libro te enseña como ver las cosas de otra forma, no solo las
cosas materiales o físicas, sino cualquier parte de la vida, de tal forma que puedes
llegar apreciar aquello que se ha ido, entendiéndolo de otra manera, viendo más allá.
Ser felices con lo que tenemos de forma material, aprender a vivir con menos, pero
a la vez enriquecer el espíritu. Ser capaz de ver la belleza en cualquier sitio, pues es
nuestro propio contexto y nuestra propia mirada la que hacen que algo sea bello.
Por si esto fuera poco, la estética que defiende es muy potente, revelándose contra
los cánones existentes, creando piezas que son totalmente únicas y con personalidad
propia.
Sin lugar a dudas, intentaré adentrarme más en el wabi-sabi e investigar sobre este
tema.
Además estoy a favor de la idea del autor, hay que proteger la existencia del wabisabi
porque es un concepto que personalmente me parece muy inspirador


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